Kult
 
Kult
Kult
 
-Serenade.
La mano derecha de su amo y el servidor que dirige la caza de los fugitivos. Su antiguo señor, encadenado para placer de Serenade, ha huido. El traidor asesino encontró un camino para escapar de las ardientes naves del infierno. Con la ayuda de la mujer escaparon de la condenación eterna. Si los condenados supieran de esto el Infierno estaría sentenciado. Las fallas de las ilusiones derrumbarían todo lo que Astarot ha construido, los fuegos morirían y los nefaritas serian arrastrados de nuevo al vacío sin forma de donde vinieron.

Esto es lo que Serenade y sus pares temen por encima de todo. En el Infierno han encontrado un lugar donde desencadenar su odio hacia la humanidad. Si esto se perdiera también lo haría la condenación y los nefaritas se verían instalados en las ruedas del dolor.

Serenade sigue la clara luz del odio hacia el ser que ocupó el lugar que le correspondía junto a sus amos, y que defraudó la confianza depositada en él. Caza a este fugitivo con un celo sin igual, entre los príncipes del dolor. Su deseo es volver a llevar a Heatseeker al Infierno, atado y derrotado, demostrando que es imposible huir de la condenación eterna.
imagen
-Heatseeker.
En la muerte encuentras la poesía eterna. En ese ultimo momento cuando la vida se encuentra con lo desconocido, con el misterio definitivo, las energías cósmicas fluyen dibujando formas y estructuras antes, nunca vistas. Se crean y se destruyen galaxias, la vida se funde con la muerte. Solo los verdaderos ejecutores pueden esperar experimentar esos momentos. Solo unos pocos elegidos pueden hallar la belleza en la muerte y ver en esta belleza el sentido de la vida. Hace eternidades nació uno de estos elegidos. Creció en las naves ardientes y se instruyó en dar muerte y conducir las almas de los muertos a las salas de tortura del Infierno. Heatseeker se convirtió en el asesino más prominente de la historia del Infierno. Buscaba algo más que la muerte sin rostro o el terror humillante. Buscaba la poesía de la muerte.

Pero en su búsqueda cayó, al fin en desgracia. Desde el más alto de los pináculos fue arrojado al abismo ardiente. Allí fue atado por sus antiguos sirvientes, los nefaritas, y hallaron gran placer en torturar a su antiguo jefe y señor. De este modo fué encadenado el Asesino Infernal.

El dolor lacero su cuerpo y su mente, pero el mayor don de todos, la muerte, le era negado. Heatseeker estaba atrapado y nunca recibiría el don que el había concedido a tantos otros.

Entonces vio una luz: la vida más allá de la muerte. La liberadora entró en su prisión huyendo de sus propios torturadores. La esperanza había vuelto, y la danza de la muerte podía continuar.
imagen
 
-Rebecca Martinique.
Siendo aún joven, Rebecca era ya el centro de atención de todo el mundo. Su belleza atraía las miradas de quienes la rodeaban, y su talento e inteligencia le dieron la oportunidad de cumplir sus sueños con éxito. Pero una oscuridad interior la atormentaba.

Tuvo éxito, y tras haber sido modelo de alta costura de fama internacional, saltó tras la cámara en pos de sus ambiciones artísticas. Sus fotografías captaron el dolor y la desesperación de nuestros tiempos modernos. Unió la belleza y la fealdad en una combinación prohibida. Su búsqueda de nuevos motivos, nuevos contrastes, nuevas provocaciones, la convirtió en una extraña a ojos de quienes amaba, y la separación fue dolorosa.

Su éxito la llevo lejos de su patria, a la tierra prometida del oeste, a la vida palpitante y vibrante de Nueva York. Como lobos hambrientos, artistas, críticos y arribistas corrompidos la asaltaron prometiéndole oro y joyas, belleza y fortuna. Lentamente, se vio empujada a un mortal remolino de locura, un remolino que pronto devoraría su propia inmortalidad.

Rebecca descubrió pronto que la oscuridad que la había seguido de niña la estaba esperando en Nueva York. Le susurró en la oscuridad, golpeándola al final como un pájaro de presa, arrancándole la vida de su cuerpo.

Pero Rebecca aún tenía mucho que aprender.

Porque su muerte era solo el principio.
 
imagen